Hombre prevenido…
Resulta que me ha ocurrido hoy, por primera y última vez, lo peor que le puede pasar a uno mientras presenta un hito de un proyecto ante un cliente.
Llevo algunos días desconectado de todo esto, trabajando en un peqieño CMS a medida. Ayer mismo, estuve hasta bastante entrada la madrugada dando los últimos retoques a la versión preliminar de la aplicación y preparando el servidor de pruebas para “el gran día”.
Esta mañana, antes de salir de casa me he dicho ”¿me llevo un portátil por si es necesario? No, hoy no. Total sólo vamos a echar un vistazo por encima y a concretar algunos contenidos”. Craso error, amigos.
La única. La primera vez que no me llevo un portatil en el maletero del coche y ¿qué ha pasado? Que por alguna extraña razón, en las oficinas del cliente no había acceso a “algunos” dominios entre los que ¡oh, sorpresa! se encontraba el mío. Cosas del DNS. Qué le vamos a hacer. Por suerte había la confianza suficiente como para entenderlo y terminar la reunión sin problemas.
No me va a pasar más pero por si acaso, que la mofa y el escarnio públicos me hagan recordarlo la próxima vez