Se apartó del escritorio reclinándose sobre la silla para estirar un poco la espalda. Un pequeño crujido le indicó que debía tomarse unos minutos de descanso.
La ventana estaba abierta y aprovechó para contemplar durante un momento el deambular bullicioso de la gente. Sin saber muy bien por qué, le vino a la cabeza el mito del suicidio colectivo de los lemmings. Bien pensado, quizás la mayoría de las personas fuesen también como esos ratoncillos, al fin y al cabo: seres grises, sin iniciativa, viviendo una vida impuesta por otros, con la cabeza totalmente vacía y acercándose cada día más, sin saberlo, hasta un precipicio sin retorno.
Por suerte en el otro lado de la balanza estaban las personas como él: activos, emprendedores, innovadores, dueños de su destino. Los gigantes sobre cuyos hombros se subirían las generaciones futuras. Generadores de progreso ¡De PROGRESO! Con mayúsculas.
Mientras pensaba esto, dirigió la mirada un momento al ordenador y comprobó los porcentajes en la pantalla. Perfecto, se dijo, al ver que todo superaba el 98%.
Seguía dándole vueltas a la idea que había tenido hacía unos días y no pudo evitar sentir un pequeño cosquilleo nervioso en el estómago al pensar que la vida le cambiaría.
¡¡Bien!! ¡¡un 99%!!
Abajo, en la calle, completamente ajenos a lo que acontecía, los lemmings seguían con su suicidio en masa.
Lleno de optimismo, volvió al ordenador para terminar lo que tenía entre manos cuanto antes.
El dinero debería empezar a llegar pronto, susurró cuando hubo terminado de configurar AdSense para el dominio de 6 euros que acababa de comprar. Respiró hondo y se dispuso a dar los últimos pasos. Comenzó a escribir.
Bienvenidos a mi blog sobre emprendimiento, productividad y personal branding
Comprobó de nuevo los porcentajes con impaciencia para descubrir que ya se había descargado una temporada completa de su serie de TV favorita ¡Esta noche tocaba maratón!
La bandeja de entrada avisó con un zumbido. “Lolita6667 is now following you on Twitter!”, decía el nuevo mensaje. Otro lector potencial más. Sí…se acercaban buenos tiempos.
Una pelusa entró por la ventana.
Albert 06:35 on 20/07/2009 Permalink
Tssshhhhhhh… no se lo digas a nadie pero… es trola… fue todo un montaje… de la NASA, la CIA y gente perversa varia… pretenden que nos lo creamos… pero es imposible llegar a la luna porque la luna no es más que un enorme queso de bola que está allá arriba…
Luis Medel 08:10 on 20/07/2009 Permalink
Shhhh…calla! Lo sé, lo sé! pero prefiero que crean que me lo he tragado para que no me laven el cerebro!
Por cierto, este post lo escribí hace más de un mes y lo programé automáticamente (de hecho, había olvidado que existía) antes de que empezara todo el mamoneo en televisión. si llego a saberlo ni lo publico…
Albert 08:18 on 20/07/2009 Permalink
Aunque suponía que era así, me tranquiliza corroborar que no estás tan enfermo como para postear a las cuatro de la madrugada…
Chema 21:41 on 21/07/2009 Permalink
Houston, Luis Medel has a mental problem!
(Albert, Yo creo que SÍ que estaba esperando a las 3:59 para darle al botoncito).
Albert 21:42 on 21/07/2009 Permalink
(Pos tampoco m’essstrañaría…)
Luis Medel 07:47 on 22/07/2009 Permalink
¡Cielos! Jamás se me hubiera ocurrido eso de “Houston…”
¡Qué chiste más agudo Chema!
Chema 13:49 on 22/07/2009 Permalink
Ya sé que es muy agudo. Si es que estoy “sembrao”…